Los bancales elevados te dan control. Tú decides la tierra, el drenaje es mejor, el suelo se calienta antes en primavera y te agachas menos. Son la forma más fácil de poner en marcha un huerto productivo en un terreno pobre o en una parcela pequeña.
Dimensionar un bancal
No hagas los bancales más anchos de 1,2 metros, para que puedas llegar al centro desde cualquiera de los dos lados sin pisar la tierra. El largo depende de tu espacio. Para la profundidad, apunta al menos a 25 o 30 cm, que les sirve a casi todas las hortalizas, y ve más hondo para raíces y plantas perennes.
Llenarlo
Una mezcla más o menos a partes iguales de buena tierra vegetal y compost da un sustrato rico y de buen drenaje. La tierra se asentará durante la primera temporada, así que repón con compost cada primavera. No hace falta comprar productos especiales; con buen compost y buena tierra vegetal basta.
Planta por cuadros
El huerto en cuadros divide el bancal en una cuadrícula de un pie y asigna un número de plantas a cada cuadro según la distancia que necesitan. Un tomate por cuadro, cuatro lechugas, dieciséis zanahorias, y así sucesivamente. Mantiene la distancia entre plantas simple y hace que un bancal pequeño sea sorprendentemente productivo. El planificador de bancales de Dibble lo hace por ti: arrastra un cultivo a un cuadro y te organiza la cuadrícula usando los mismos datos de distancia que aparecen en cada página de cultivo.